Me gustan las personas que van hacia adelante en su historia, las personas que no se achican ni piensan en miniatura. La vida es demasiado rica para malgastarla. Nuestro potencial es demasiado ingente para dejarlo sólo en eso, potencial… cuánta gente se va a la tumba con el potencial encriptado y sin usar.
Qué sano resulta tomarse un día para uno, sin teléfono sin hablar con nadie, y dedicarse a ordenar la vida. Esta semana me he tomado dos días en un hotel, gracias al trabajo a veces puedo permitirme ese lujo, y me he puesto en orden: me he marcado objetivos personales y profesionales para el último trimestre del año, he contactado vía a email a amigos que tenía abandonados, he leído mucho, he escrito 2 artículos, he releído y corregido el libro que estoy escribiendo, he revisado y montado dos cursos… y lo mejor de todo hoy me siento mucho mejor que ayer, pues estoy con el trabajo hecho y sin nada en mi lista de pendientes. ¿Puedes dedicarte al menos un día? ¿Cada cuánto?
Hay momentos que estamos cansados, sin concentración, sin energía, es el cuerpo y la mente que nos están diciendo, PARA, tómatelo un poco relax… sin embargo queremos seguir, forzar la máquina, pero aquello que estamos haciendo nos lleva horas porque realmente estamos sin gasolina. Y todo por esa creencia errónea de que está mal vaguear… no señores, vaguear es sanísimo, hay que permitirse no hacer nada más a menudo, son pilas para el cuerpo.
¿Eres consciente que sólo puedes pensar una cosa a un tiempo?
Me da igual que seas hombre o mujer, en esto no estamos hablando de mono ó multi-tarea, estamos hablando de que el ser humano sólo está capacitado para pensar una sóla cosa a la vez.
Lo bueno que tiene es que si estás pensando en negativo, tu mismo/a lo puedes cambiar por un pensamiento positivo, y como no se puede pensar dos cosas a la vez, estarás contribuyendo a cambiar tu forma de pensar.
Hoy he leído este párrafo de Paramahansa Yogananda, y me ha encantado:
“cuando recibas una crítica, analízate. Examina detenidamente las actividades de tu vida. A través de los ojos implacables de tus sensores, explórate y criticate. Si realmente encuentras faltas en ti, corrígelas tranquilamente y sigue tu camino. Si no encuentras en ti la falta de la que se te acusa, sonríe en tu interior y prosigue tu camino con estoica dignidad.”