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<oembed><version>1.0</version><provider_name>El mundo de las emociones</provider_name><provider_url>https://www.elmundodelasemociones.es/Weblog</provider_url><author_name>admin</author_name><author_url>https://www.elmundodelasemociones.es/Weblog/author/admin/</author_url><title>Art&#xED;culo de &#xC1;ngeles Caso - El mundo de las emociones</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="7TjNsHzedA"&gt;&lt;a href="https://www.elmundodelasemociones.es/Weblog/articulo-de-angeles-caso/"&gt;Art&#xED;culo de &#xC1;ngeles Caso&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://www.elmundodelasemociones.es/Weblog/articulo-de-angeles-caso/embed/#?secret=7TjNsHzedA" width="600" height="338" title="&#xAB;Art&#xED;culo de &#xC1;ngeles Caso&#xBB; &#x2014; El mundo de las emociones" data-secret="7TjNsHzedA" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><description>He le&#xED;do este art&#xED;culo y me siento totalmente identificada. Por eso quiero compartirlo con todos los que nos segu&#xED;s en la Federaci&#xF3;n Autismo Madrid.  Art&#xED;culo publicado en La Vanguardia, escrito por la periodista &#xC1;ngeles Caso .  "Ser&#xE1; porque tres de mis m&#xE1;s queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades grav&#xED;simas. O porque, por suerte para m&#xED;, mi compa&#xF1;ero es un hombre que no posee nada material pero tiene el coraz&#xF3;n y la cabeza m&#xE1;s sanos que he conocido y cada d&#xED;a aprendo de &#xE9;l algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Ser&#xE1;, quiz&#xE1;, porque alg&#xFA;n bendito &#xE1;ngel de la sabidur&#xED;a ha pasado por aqu&#xED; cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta m&#xED;. El caso es que tengo la sensaci&#xF3;n &#x2013;al menos la sensaci&#xF3;n&#x2013; de que empiezo a entender un poco de qu&#xE9; va esto llamado vida.  Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el &#xE9;xito, ni el poder, ni el dinero, m&#xE1;s all&#xE1; de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los ego&#xED;stas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramar&#xE1; una sola l&#xE1;grima en la que quepa una part&#xED;cula min&#xFA;scula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.  Rechazo el cinismo de una sociedad que s&#xF3;lo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en l&#xED;os. Se&#xF1;alo con el dedo a los hip&#xF3;critas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen p&#xFA;stulas. A los que creen que s&#xF3;lo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.  Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan s&#xF3;lo la ternura de mi amor y la gloriosa compa&#xF1;&#xED;a de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cari&#xF1;o antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de &#xE1;rboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la m&#xE1;s hermosa de las m&#xFA;sicas. Por lo dem&#xE1;s, podr&#xED;a comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia est&#xE9; tranquila.  Tambi&#xE9;n quiero, eso s&#xED;, mantener la libertad y el esp&#xED;ritu cr&#xED;tico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegr&#xED;a para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jam&#xE1;s de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tonter&#xED;a. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el d&#xED;a en que me toque esfumarme, un pu&#xF1;adito de personas piensen que vali&#xF3; la pena que yo anduviera un rato por aqu&#xED;. S&#xF3;lo quiero eso. Casi nada o todo".</description></oembed>
