Un dominicano de a pie

9 de noviembre de 2010

Esta tarde conocí a un taxista muy dominicano, me contaba que estaba muy triste porque su mujer se había ido a España, la charla venía amenizada por una bachachita de esas de amargue que no pude identificar bien, pero sé que habla de despedidas. El hacía como que suspiraba y yo aguantaba mi risa.

En esto me enseña en el celular la foto de ella, y me dice que se parece mucho a mí, la verdad no me encuentro ni un atisbo de parecido, ella morena yo rubia, ella morena, yo blanquita… no me vi el parecido. En esto pasamos por un concesionario de coches, hay un porche rojo nuevo, se vuelve y me dice, usted estaría lindísima en ese coche…

Todavía me quedaban una cuantas cuadras, y aquello se iba animando, porque estos hombres aprovechan cualquier oportunidad.

Para cambiar el tema le pregunto, si el no se iría a España y dice que sólo se iría a Fajarse por un año para traerse 15.000 euros para montar un colmadón. El cambio de tema había surgido efecto, aquel hombre empezó a entusiasmarse contándome como iba a ser el colmadón, iba a contratar a dos personas y el sólo iba a pasarse a verificar la caja, casi daba gritos de gozo, estaba viviendo su sueño en una carrera, cuando me baje me pidió la dirección, para ir a celebrar conmigo la inauguración del colmadón: ni siquiera había ido a España, ni siquiera se había fajado, ni siquiera había ganado los euros, pero ya era el rey del colmadón… señores esta gente vive, y viéndoles uno vive con ellos.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Deja un comentario