LEY ORGÁNICA 1/2004

3 de diciembre de 2010

La vergüenza de LEY ORGÁNICA 1/2004
La ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género es un auténtico cachondeo, pues sólo protege a la mujer, y que yo sepa existen dos géneros: masculino y femenino.

El hombre hoy está totalmente desprotegido, y está siendo tan maltratado como la mujer, lo que pasa que en este país no se puede hablar de esto, porque todos hemos de ser muy modernos y muy feministas, y nadie quiere hablar de la cantidad de mujeres que están alegando maltrato para gestionar con rapidez su divorcio y conseguir a sus hijos.

La verdad es que necesitamos pensar un poco más por nosotros mismos, y dejarnos de llevar por tanto panfleto feminista, tan obsoleto en el siglo XXI.

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Un comentario para “LEY ORGÁNICA 1/2004”

  1. keltiberoi32 dice:

    Gracias Maryam. No solo es lo que comentas. Esto es tan sencillo como que si se va a la crónica de sucesos de los periódicos locales se podrán encontrar cosas como que solo en Enero de 2010 murieron 3 hombres a manos de sus mujeres y otros tantos fueron heridos. No me extenderé en los detalles de dichos sucesos, algunos ciertamente macabros. ¿Cual es la razón por la cual la vida de estos seres humanos ,circunstancialmente hombres, vale menos que el de las mujeres (un hecho también puramente circunstancial)? No lo sé, quizás puramente ideológica, quizás práctica.

    Lo que es sangrante es que obviamente los politicos y las administradores conocen la situación de sobra.

    En cualquier caso es una situación injusta y dicho sea de paso, imagino que un drama también para muchas mujeres (hermanas y madres) que ven como hijos, padres o hermanos son invisibles y tratados como simples «daños colaterales».

    No lo sé, pero creo que tiene que ver con una idealización romántica de la idea de la mujer con la que se tiene miedo de romper. Una mujer puede solo puede ser buena, jamás un verdugo. Al fin y al cabo, y aunque positivo, otra cosificación y estereotipo, de esos de los que las feministas tanto suelen rechazar.

    No hay como arroparse de una causa justa para ser injusto con libertad. La historia esta absolutamente plagada de estos ejemplos.

    Gracias por tu ecuanimidad, Maryam.

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