Cuidar de uno mismo

25 de julio de 2009

Lo primero es concederte el permiso de ponerte tú en el primer lugar. Sí, es cierto, puede sonar egocéntrico, y lo es, pero sólo cuando tú te preocupas bien de ti y te cuides con esmero, estarás verdaderamente disponible para otros. Cómo vas a ayudar a otros si ni siquiera eres capaz de cuidarte ti.

Por ejemplo: Cuando vas a un endocrino para adelgazar, esperas ver a una persona cuidada, delgada, en forma. No, como a veces ocurre, a una persona dejada, abandonada y gorda.

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